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“Soy Ro Fernández, profe de yoga y masoterapeuta profesional. Hace 20 años que me dedico a esta práctica y es mi pasión”, comenzó diciendo con la tranquilidad que transmite quien ha encontrado en el yoga un estilo de vida. Aunque aclara que la disciplina está abierta a todos, reconoce un dato llamativo: “La mayoría de mis alumnos son mujeres. Hay hombres que se animan, pero nosotras somos quienes más buscamos este camino”.

¿Por qué las mujeres encuentran en el yoga un espacio propio? Fernández lo resumió con claridad: “Estamos en esa búsqueda de mejora, de respuestas espirituales, de bienestar que empieza por las emociones y la espiritualidad. A veces hay algo que nos hace ruido y no sabemos de dónde viene, pero al comenzar con la meditación y las posturas, empezamos a sostenernos a nosotras mismas, física y emocionalmente”.

La fuerza y la flexibilidad que se trabajan en cada clase van más allá de lo físico. “Hacer una flexión de brazos, sostener tu propio peso, tiene una segunda lectura: sostenerte a vos misma. Esto genera en la mujer una confianza y un poder interno que impacta en su vida cotidiana”, señaló. Incluso destaca cómo la práctica ayuda en momentos clave como la premenopausia o menopausia, equilibrando hormonas y mejorando la calidad de vida.

Ro habló con emoción del vínculo que se genera en el aula: “A las pocas semanas ya se ven cambios físicos y anímicos. Las mujeres se sienten más plenas, activas, y cuando logran una postura difícil, su estado de ánimo cambia, se empoderan”. Además, resaltó la importancia del círculo femenino que se forma en las clases: “Se genera una energía hermosa. Entre mujeres nos acompañamos, nos abrazamos, salen cosas muy lindas de la práctica y de la vida”.

Su mensaje final para quienes aún no se animan es claro y alentador: “Que vengan a trabajar su fuerza y flexibilidad, no solo en el cuerpo sino para la vida. Es clave para llegar a viejitas pudiendo atarnos los cordones solas. El yoga no tiene nada religioso, es espiritualidad con vos misma”.

Para sumarse a sus clases, Ro Fernández atiende consultas al 264-404-8325. “En un mundo acelerado, detenernos también es una forma de cuidarnos”, cierra.