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La Facultad de Ingeniería celebró el Día Internacional de la Niña y la Mujer en las Ciencias con una convocatoria que, según destacó la decana Andrea Díaz, superó ampliamente lo esperado.

“La verdad que la convocatoria nos ha superado porque estamos en una época que no es lo habitual para las actividades académicas y hemos tenido una muy buena convocatoria. Creo que ha sido muy estratégica la invitación a partir de niñas a niñas”, expresó. Para la institución, la fecha tiene un significado especial en el marco del trabajo sostenido para fomentar vocaciones tempranas en carreras STEM. “Hoy en día que hay una gran demanda laboral a nivel de profesionales, es el momento de generar más oportunidades para las niñas porque sabemos que las vocaciones se van generando y creciendo a través de los años”, sostuvo.

La propuesta apuntó a mostrar en primera persona qué hace una ingeniera. “Qué mejor que en edades tempranas mostrar qué es lo que hace una ingeniera. Cuando se vive en primera persona es muy significativo en la vida de un niño: poder palpar, poder ver qué es lo que hace un ingeniero eléctrico, qué es lo que hace una ingeniera en agrimensura o en ingeniería civil. Muchas veces se ve la ingeniería como algo muy abstracto y este es el espacio para poder dar a conocer la importancia que tiene en nuestra vida cotidiana”, explicó.

Como ejemplo, mencionó situaciones cotidianas que muchas veces pasan desapercibidas: “En la escuela hemos utilizado los mapas y no sabemos que esos mapas son a partir de imágenes satelitales. Todo eso es muy significativo para que las niñas se cuestionen, se pregunten, sigan avanzando en el conocimiento”.

Brecha y crecimiento

En relación al desafío de acortar la brecha de género, Andrea señaló que si bien las estadísticas muestran avances, aún queda camino por recorrer. “Las estadísticas van creciendo. A nosotros nos está pasando con el número de ingresantes, va aumentando el porcentaje de mujeres en la ingeniería. Por ejemplo, en ingeniería de minas nosotros teníamos un 14% de mujeres y hoy tenemos un 40% de mujeres ingresantes”, detalló.

La decana atribuyó ese crecimiento al trabajo interno de la Facultad. “Esta muestra no podría haberse realizado sin el compromiso de nuestros docentes, de nuestros investigadores. Hay muchos hijos e hijas de docentes y no docentes, inclusive de estudiantes también, queriendo mostrar qué es lo que hacen. Creo que es algo muy positivo y muy significativo este compromiso que tiene la universidad de poder acercar la ciencia a la sociedad”.

“La Facultad de Ingeniería siempre decimos es una facultad de puertas abiertas y la comunidad, a través de esta participación, está mostrando que le interesa qué es lo que se hace en el interior”, agregó.

Acompañamiento a las estudiantes madres

Consultada sobre las dificultades que enfrentan muchas mujeres para sostener sus estudios, especialmente quienes atraviesan la maternidad, la decana confirmó que habrá continuidad y ampliación de becas.

“Tenemos muy buenas noticias. Tuve una reunión la semana pasada con la dirección del Consejo Directivo de WIN, Mercedes Rodríguez, que nos ha asegurado nuevamente becas para este año y también vamos a trabajar con otras empresas para poder generar más becas de jardines maternales”, anunció.

Explicó que el programa es clave para evitar que las estudiantes deban abandonar o postergar su formación. “No es tan sólo generar vocaciones, aumentar el número de mujeres ingresantes en nuestra carrera, sino luego acompañarlas, porque muchas atraviesan la maternidad y no es sencillo complementar lo profesional, lo estudiantil con lo familiar y lo maternal”.

Y concluyó: “No queremos llegar a que nuestras estudiantes tengan que elegir, sino que sean libres de poder buscar su futuro y complementar su vida personal con la vida profesional”.