A los 17 años comenzó a trabajar en una empresa familiar de transporte. Su primera tarea fue cargar peajes, combustible y los gastos de cada viaje. Hoy, con 33 años y más de 16 años de experiencia en el sector, Paula Mas ocupa la gerencia general de Lorsales SRL, una empresa de transporte y logística de Pocito.
Pero su presente profesional abrió una nueva pregunta: ¿cuántas mujeres trabajan realmente en el transporte de San Juan?
Paula no tiene todavía una respuesta. De hecho, una de las primeras tareas que asumió hace tres meses, al incorporarse a la Subcomisión de Minería y Energía de UPROCAM como representante del departamento femenino, es intentar encontrarla.
“No hay una estadística y justamente es uno de los principales objetivos que tenemos desde la Cámara, hacer un relevamiento justamente de cuántas mujeres tienen trabajando”, explicó durante una entrevista con Mujeres de Impacto.
El relevamiento que plantea no estaría limitado a las mujeres que manejan camiones. Para Paula, hay una parte del trabajo femenino dentro del transporte que queda fuera de escena.

“Detrás de un chofer hay quien opera, quien dirige la administración, hace renovaciones de flota, contratos, etc. Es decir, que toman decisiones que son muy importantes y no tienen que ver justamente con sentarse en el volante a manejar”, señaló.
Cuando se habla de mujeres dentro del transporte, la imagen más inmediata puede ser la de una conductora. Paula propone ampliar esa mirada. Administración, operaciones, renovación de flota y contratos son algunas de las tareas que menciona para describir un entramado laboral que también incluye a mujeres.
“Somos mujeres que ocupamos ciertos lugares que no se visibilizan mucho, no se muestran, pero no significa que no estemos ahí ocupando cargos”, sostuvo.
Ese es uno de los objetivos que tiene el departamento femenino de UPROCAM, que actualmente está integrado por seis mujeres vinculadas a empresas del sector. Para Paula, además de conocer cuántas son y dónde trabajan, es necesario generar herramientas para que puedan capacitarse y profesionalizarse.
“Me parece que es súper importante el departamento femenino”, afirmó, al plantear que las mujeres puedan tener la seguridad de presentarse a un trabajo y saber que cuentan con las herramientas necesarias para desempeñarlo.

De los 17 años a la gerencia
La historia de Paula también ayuda a entender por qué decidió asumir este nuevo desafío.
Comenzó en el transporte a los 17 años, cuando todavía no sabía que terminaría al frente de la empresa familiar. Durante más de 16 años fue incorporando conocimientos sobre gastos, viajes, clientes y resolución de problemas.
“Se descubre a través de todo este pasaje o de resolución de problemas de transporte de que sí hay una cierta capacidad de poder ver en dónde está un gasto, quién es el más eficiente en viaje, seleccionar bien los clientes”, contó.
Este año llegó a la gerencia general.
Tiene 33 años, estudió Licenciatura en Bioquímica y actualmente cursa Abogacía, dos carreras que, como ella misma reconoce, no tienen relación directa con el transporte.
“Jamás me hubiese imaginado”, dijo sobre su recorrido.
Una empresa familiar y una decisión
Su llegada a la gerencia también estuvo atravesada por una decisión dentro de su propia familia.
Paula es una de cinco hermanos: cuatro mujeres y un varón. Según contó, su padre inicialmente había pensado en su hermano para ocupar la gerencia.
“Mi papá la primera idea que tuvo de gerente era mi hermano”, relató. Con el tiempo, la decisión cambió y fue Paula quien quedó al frente. “Quiero que seas vos la gerente”, recordó.
Para ella, ese momento fue también una forma de demostrar el trabajo realizado durante años. “Sí, me ha tocado demostrarlo y bueno, pero sí tuvo sus frutos”, sostuvo.
La pregunta recién empieza
Paula también conoce desde adentro lo que significa acercarse a una actividad que exige capacitación específica. Ella misma comenzó a manejar camiones y reconoce la sensación que le produce ponerse al frente de una de esas unidades.
“Te tiembla todo, pero es como que decís bueno, vamos para adelante porque esto tengo que probarlo”, contó.
Desde UPROCAM, además, señala que existe una mujer que lleva más de 20 años capacitando a choferes de alta montaña y que la institución cuenta con un simulador de camión.
Su mensaje para otras mujeres apunta a la capacitación y a probar nuevos espacios.
“Que vayan, que prueben porque es hermoso y tener mucho conocimiento les va a abrir un montón de puertas”, afirmó.
El relevamiento que impulsa todavía no tiene los números que permitan saber cuántas mujeres trabajan en el transporte sanjuanino. Pero justamente ahí está el punto de partida de Paula: antes de hablar de cuántas son, hay que empezar por buscarlas.



