Durante décadas, el mundo de los autos, los motores y las concesionarias estuvo asociado principalmente a los hombres. Sin embargo, esa realidad comenzó a cambiar y cada vez más mujeres ocupan lugares de liderazgo dentro de la industria. Karen Rubia es una de ellas.
Es socia gerente de Automotores Valdivia y hace diez años decidió incorporarse al negocio familiar. Antes se dedicaba a la venta de frutas y verduras, pero la propuesta de su hermano la llevó a cambiar de rubro y comenzar una nueva etapa profesional.
“Lleno de miedos, lleno de incertidumbres. Muchas veces me preguntaba si estaba preparada, si estaba lista para esto”, recordó durante la entrevista con Mujeres de Impacto.
Su llegada estuvo atravesada por esas dudas, pero también por una enseñanza que, según contó, recibió desde su infancia. “Soy hija de una mujer muy fuerte que crió una niña muy fuerte. Esa niña fuerte nunca tomó miedo de subirse a un vehículo, de aprender cosas nuevas, de nuevos desafíos”, relató.

Un rubro que todavía tiene pocas mujeres
La presencia femenina dentro de la industria automotriz creció en los últimos años, aunque continúa siendo minoritaria. Datos difundidos por la red Mujeres de la Industria Automotriz Argentina (MIAA) muestran que la participación de las mujeres en el sector pasó del 13,04% en 2020 al 19,43% en 2025. En el caso de los puestos de liderazgo, el crecimiento fue del 15,55% al 25,08% durante el mismo período.
El cambio también se observa en las plantas: la participación de mujeres operarias creció un 172% entre 2020 y 2025, según los datos presentados por MIAA.
En ese escenario, Rubia reconoce que cuando comenzó a trabajar en el sector las mujeres eran todavía menos visibles.
“En el rubro siempre hemos sido muy pocas”, sostuvo. Y vinculó ese proceso con una transformación que, según observa, también se está dando en la sociedad: “Las mujeres hoy en día están ocupando un lugar cada vez más alto, están liderando”.
Para la empresaria, el problema no está solamente en el acceso a determinados espacios, sino también en el momento en que muchas mujeres deciden avanzar hacia ellos.
“Creo que al inicio de la pirámide empiezan todas, pero por una cosa o por la otra se van quedando y hoy en día se nota que está cambiando, que estamos llegando a la cima”, explicó.

“Las mujeres saben el 80% y no se animan”
Rubia también habló sobre las mujeres que llegan a una concesionaria para comprar un vehículo y planteó que existe una diferencia entre saber y animarse a ocupar un lugar de negociación.
“Yo creo que las mujeres por ahí saben el 80% de algo y no se animan a dar el paso. Y los hombres saben el 30% y se animan completamente”, afirmó.
La empresaria consideró que muchas mujeres conocen más de lo que creen y que el temor a equivocarse puede convertirse en una barrera.
“La otra parte, la parte opuesta, no sabe tanto como ustedes piensan. Y los vehículos hoy en día vienen muy completos. Así que que no les tengan miedo, van a poder con eso y con mucho más”, sostuvo.
Además, aseguró que el comportamiento de las consumidoras también cambió. Según su experiencia en el sector, “hoy en día la mujer tiene más dinero, tiene más poder, tiene más conocimiento”.
De aprender mecánica a capacitar a otras mujeres
Su participación en el sector también la llevó a impulsar capacitaciones para acercar a más mujeres al mundo de los vehículos.
“Siempre hemos iniciado capacitaciones de mecánica básica integral para los vehículos”, contó.
Los cursos incluyen conocimientos prácticos como medir el aceite o realizar tareas básicas de mantenimiento. Ahora, según explicó, el proyecto avanzó hacia una segunda etapa vinculada a la conducción y las travesías 4×4.
La idea, en su caso, no es solamente vender vehículos, sino también generar herramientas para que más mujeres puedan desenvolverse con mayor seguridad frente a un auto.
La importancia de construir redes
Otro de los puntos que destacó durante la entrevista fue su participación en el Departamento Mujer de Caceni y el vínculo con empresarias de distintos sectores.
“La red de apoyo es muy importante para nosotros”, afirmó.
Y agregó: “Es impresionante lo poco mezquinas que somos con el conocimiento, con la ayuda. Juntas podemos y logramos muchísimas cosas”.
Para Rubia, la posibilidad de compartir experiencias entre mujeres que trabajan en diferentes actividades permite construir una red que trasciende cada empresa o profesión.
Una mujer como referente
Al hablar de las personas que marcaron su recorrido, Karen no dudó en mencionar a su madre.
“Mi mamá es un pilar de nosotros. Una mamá sola con cuatro hijos que nos sacó adelante y nos hizo creer desde muy chica que podíamos todo”, contó.
Esa historia familiar aparece también cuando explica de dónde nació su decisión de afrontar nuevos desafíos.
“Ella no tuvo miedo de criar una niña fuerte”, resumió.
Hoy, desde un lugar de conducción en una empresa vinculada al mundo automotor, Rubia busca que otras mujeres también se animen a ocupar espacios que durante mucho tiempo parecieron ajenos.
“Me siento muy comprometida con unificar el grupo de mujeres, con darle más participación a las mujeres, con tener más candidatas a las mujeres, con ir haciendo pequeños pasos que nos vayan sumando a todas”, expresó.
Y cerró con una definición que resume el eje de su historia: “No esperen a que alguien desde el lugar que se sienten ahí lo tomen. Son capaces, somos muy capaces, somos más capaces”.



