El Hospital 25 de Mayo marcó un hito sin precedentes en la sanidad de la provincia al realizar, por primera vez en su historia, una ablación de córneas con equipo propio. La intervención no solo destaca por el logro médico en una zona periférica y rural, sino también por una fuerte impronta de género: de los diez profesionales que integraron el equipo asistencial, ocho fueron mujeres.
Históricamente, la enfermería y las tareas de cuidado en el sistema de salud han sostenido la atención primaria, pero este operativo pone de manifiesto el rol decisivo de las mujeres en procedimientos de alta complejidad y procuración de órganos. En su mayoría enfermeras —muchas de ellas personal contratado que buscó superarse profesionalmente—, las trabajadoras se formaron voluntariamente a través del Instituto de Ablación e Implante de San Juan (INAISA) para concretar este avance.
El procedimiento abarcó la totalidad del proceso en el servicio de Clínica Médica: desde la detección del potencial donante y el acompañamiento empático a los familiares en el marco de la Ley Justina, hasta la propia ablación del tejido ocular. En este engranaje, la sensibilidad humana y la capacidad técnica del equipo de enfermeras resultaron determinantes para lograr una comunicación positiva con la familia en un momento de dolor.
Entre las profesionales capacitadas se destacó la participación de la licenciada Mariana Vera, enfermera oriunda de 25 de Mayo, quien junto a sus compañeras impulsó este proyecto que sienta las bases para que el nosocomio reciba la calificación formal de “Hospital Donante”. Este hito demuestra cómo el liderazgo y el compromiso de las mujeres de la salud pública rural permiten acortar las brechas territoriales y de género en la provincia.



