Agostina Vega, la adolescente de 14 años desaparecida en la madrugada del domingo pasado, fue hallada sin vida en la tarde de ayer en un descampado ubicado cerca del barrio Ampliación Ferreyra, en las inmediaciones de esta capital. Horas después del hallazgo, vecinos, familiares y allegados de la adolescente fueron recibidos a balazos de goma en la misma comisaría donde en la madrugada del domingo 24 de mayo se negaron a tomar la denuncia por la desaparición. «Estamos pidiendo la renuncia de Juan Pablo Quinteros», dijeron los manifestantes en medio de las corridas por el barrio.
La protesta es la segunda que se realiza en la semana y apunta al mal desempeño que tuvo tanto la Justicia como el Estado cordobés en la búsqueda de la nena. Todo el proceso estuvo plagado de falencias desde la negativa a tomar denuncia a la espera de casi 72 horas para activar el sistema de Alerta Sofía, fundamental en estos casos.
Agostina, de 14 años, era intensamente buscada por su familia a horas de haber desaparecido. Fue la familia quien caminó las calles del barrio y se comunicó incluso con el actual detenido para recabar datos de la nena. Así apareció el remisero cuyo testimonio fue fundamental para trazar el recorrido de la nena desde que salió de su casa hacia el domicilio de Claudio Barrelier.
El hombre de 33 años, con quien la adolescente se encontró la noche del sábado 23 de mayo, permanece detenido, aunque, según explicó el fiscal Raúl Garzón, niega haber tenido que ver en el femicidio de la nena. Los restos Agostina estaban dentro de un tacho de pintura de 20 litros y en bolsas de consorcio.
El lamentable rol del fiscal
Raúl Garzón, al frente de la Fiscalía de Instrucción del Distrito 3 junto al ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros brindaron una conferencia de prensa donde intentó responder muchos de los cuestionamientos de la investigación.
A su vez, consideró que la nena “fue asesinada en la casa del detenido”, Claudio Barrelier. También ratificó que el sospechoso tiene antecedentes penales, y que en el allanamiento de su vivienda se encontraron pruebas de amplio valor.
En la conferencia, Garzón dijo que no hay una «cuestión de género», y no aceptó las críticas a las falencias que tuvo su trabajo. Apuntó en tono amenazante contra la prensa y elogió el trabajo de la policía. A pesar de que estuvo presente, el ministro Quinteros no pronunció palabra en los 40 minutos que duró el encuentro con la prensa.



