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Es directora ejecutiva de Challenger Gold, una empresa australiana con presencia en San Juan. Lidera el proyecto Hualilán y es la primera mujer argentina en integrar un directorio internacional minero. Con voz firme y sin rodeos, habla sobre machismo, inclusión, liderazgo y el desafío de hacer minería con perspectiva de género y enfoque ambiental.

Por Mujeres de Impacto

A veces, los cambios llegan en silencio. Otras, hacen ruido. Sonia Delgado no pasa desapercibida en ninguno de los dos casos. Con una trayectoria que comenzó en el mundo legal y la llevó a ocupar la dirección ejecutiva de Challenger Gold, hoy está al frente de Hualilán, un ambicioso proyecto minero ubicado en Ullum, que no sólo apunta a la explotación responsable del oro, sino también a romper viejos paradigmas dentro del sector.

Este junio, en el marco del Día de la Mujer Minera, Mujeres de Impacto se sentó con ella para hablar de todo: el cupo femenino, los techos de cristal, el machismo solapado, el liderazgo con valores y los desafíos de producir respetando el ambiente. Su historia es la de muchas que abren camino con decisión y que no se conforman con ser “la primera”.

“Probablemente ninguna de nosotras llegue a ver el cambio real, pero estamos siendo parte del proceso, y eso ya es importante”, afirmó.

Machismo en voz alta: cuando la “Barbie minera” incomoda
La minería, como tantos otros rubros estratégicos, ha sido territorio históricamente masculino. Delgado lo sabe y lo enfrenta. “Sí, me han dicho cosas como ‘la Barbie minera’ en reuniones formales. Me pasó en un ámbito importante: me fui al baño y cuando volví los escuché hablar así de mí. Lo enfrenté, uno por uno. No me victimizo, no me callo. Si algo está mal, lo digo. Y creo que esa es la forma de cambiar las cosas”.

A pesar del avance de políticas de inclusión, asegura que todavía persisten mecanismos sutiles y violentos de deslegitimación hacia las mujeres: “Si hablás, sos la conflictiva; si reclamás, sos la loca; si te destacás, algo raro hay. Son formas típicas de descalificarnos que tenemos que aprender a frenar, no con gritos, sino con firmeza y convicción”.

Liderar para abrir puertas
Delgado no solo habla de inclusión: la practica. Bajo su gestión, áreas como finanzas, compras, legales y relaciones comunitarias en Challenger Gold están dirigidas por mujeres. Y no es casual. “Estoy convencida de que las mujeres somos muy detallistas, muy prolijas, responsables. Lo comprobé: cuando delegás en ellas, sabés que si hay un problema te lo van a plantear, no lo van a esconder. Eso es confianza”.

En ese sentido, su mirada va más allá del cupo: “No necesitamos que nos regalen lugares. Tenemos todas las capacidades. Lo que falta son oportunidades. Y las que sí llegamos, tenemos que dejar de construir muros entre nosotras. Hay que tejer redes reales, no discursivas. Que el tema de la sororidad no se quede en los flyers”.

Minería con enfoque humano y ambiental
Delgado es clara: “El debate no es si hacer minería o no. El debate es cómo hacer minería. Y tiene que ser responsable, sustentable, inclusiva y con mirada social”. Desde esa perspectiva, destaca con orgullo que Hualilán es la única empresa minera en Argentina certificada internacionalmente como 100% carbono neutral por tercer año consecutivo.

“Muchas veces las mujeres lideramos también los espacios vinculados al ambiente, porque estamos conectadas con la tierra, con la creación, con el cuidado. Eso también es liderazgo”, afirma.

Un proyecto con historia, cifras y proyección
Hualilán es un yacimiento aurífero que parecía agotado. Sin embargo, en apenas cinco años, y tras una campaña récord de más de 250 mil metros de perforación, se confirmó un recurso de 2.83 millones de onzas de oro. En octubre de 2024 obtuvieron la Declaración de Impacto Ambiental, y en noviembre de 2025 comenzarán la producción formal, gracias a un acuerdo de alquiler con la planta de Casposo.

“No fue fácil conseguir financiamiento. El mercado está difícil y la minería es una actividad de alto riesgo. Por eso pensamos una estrategia distinta: producir primero, autofinanciarnos y avanzar hacia nuestra planta propia”, explica. Lo que logra este equipo, subraya, es inédito: “Nunca antes una junior había llegado a producción en tan poco tiempo”.

“Podemos. Y si podemos, tenemos que acompañar a otras”
Sobre el final, Delgado deja una frase que sintetiza su visión:

“No basta con llegar. Hay que transformar, influir y abrir caminos para otras. Las mujeres que ocupamos cargos de decisión real tenemos que ser puente. Eso es liderazgo con sentido”.

En un país donde las mujeres siguen siendo minoría en los sectores estratégicos, su presencia no es un simple dato. Es un mensaje.

Entrevista completa: