El viento Zonda golpeó fuerte en San Juan. La tarde anterior al Encuentro de Mujeres de la Expo Internacional San Juan Minera 2026, las ráfagas dejaron destrozos en distintos puntos de la provincia y afectaron también al Estadio del Bicentenario, donde estaba previsto uno de los paneles más esperados del evento minero.
Lo que parecía una complicación difícil de resolver terminó convirtiéndose en una demostración concreta de organización, articulación y trabajo colectivo.
En cuestión de horas, llamadas, mensajes, cambios de logística y una rápida coordinación entre distintas instituciones permitieron trasladar toda la actividad al Teatro Municipal de Capital. El resultado fue una convocatoria masiva: cerca de 400 mujeres participaron de una jornada atravesada por paneles sobre liderazgo, inclusión, competitividad y redes de trabajo.
La escena tenía un fuerte simbolismo. Mientras afuera la provincia todavía intentaba reorganizarse después del Zonda, adentro del Teatro Municipal mujeres de distintos sectores hablaban sobre cómo construir espacios más equitativos dentro de una de las industrias más importantes para San Juan.

“Las mujeres somos todoterreno”, resumió Gabriela Carranza, presidenta del Departamento Mujer de la Unión Industrial de San Juan, al explicar cómo se reorganizó el evento tras la emergencia climática.
“Anoche fueron llamados, llamados, llamados y el rumbo cambió totalmente. Había que informar, hacer flyers, mandar mails, avisarles a los panelistas, cambiar direcciones. Toda una logística que en dos horas se realizó”, relató.
Pero detrás de esa capacidad de reacción hubo algo más profundo: la confirmación de que las redes entre mujeres funcionan. Que la articulación no es un discurso vacío sino una herramienta concreta capaz de sostener proyectos incluso en contextos adversos.
Carranza sostuvo que el encuentro permitió avanzar en debates que ya no se limitan solamente a hablar de inclusión, sino también de competitividad, desarrollo de talento y generación de estrategias reales dentro de las empresas.
“Hoy ya estamos hablando de cómo atraer talento, qué programas desarrollar, con quién aliarnos, qué mesas de trabajo generar. Vamos subiendo un escalón más en este camino hacia empresas más equitativas y con verdadera inclusión”, expresó.
La jornada fue organizada en el marco de la Expo Internacional San Juan Minera y tuvo como eje “Talento, Competitividad y Articulación para el Desarrollo”. Allí participaron mujeres vinculadas al sector minero, empresarial, industrial y emprendedor, en una propuesta pensada para fortalecer vínculos y generar herramientas concretas de crecimiento profesional.

Laura Hernández, presidenta de WIM Argentina, destacó que la masiva convocatoria reflejó la necesidad de estos espacios de encuentro y construcción colectiva.
“Tenemos casi 400 mujeres acá compartiendo experiencias y reflexionando sobre el potencial que tiene cada mujer”, señaló.
Para Hernández, uno de los principales desafíos ya no es solamente impulsar iniciativas, sino lograr que las ideas puedan transformarse en proyectos sostenibles y reales.
“Es poner en marcha, empezar a girar la rueda. Ordenarnos desde nuestros emprendimientos, desde nuestros proyectos, desde la capacidad de cada mujer para dar el siguiente paso”, explicó.
A lo largo de los paneles se habló de liderazgo femenino, desarrollo de proveedores, inclusión laboral y generación de oportunidades dentro de la minería. Pero también quedó expuesta una realidad: aunque hubo avances importantes en los últimos años, todavía existen barreras estructurales que las mujeres continúan enfrentando.
Sin embargo, el clima general del encuentro estuvo lejos de centrarse únicamente en las dificultades. Hubo una idea que atravesó cada exposición y cada intervención: la necesidad de pasar de la conversación a la acción.
“Este panel dejó un llamado a la acción”, sintetizó Carranza. “A preguntarnos qué de todo esto sirve para mi empresa, para mi comunidad y para mi liderazgo”.
En una provincia donde la minería ocupa un lugar central dentro de la agenda económica y productiva, el encuentro también dejó otra lectura: el crecimiento de la industria ya no puede pensarse sin la participación activa de las mujeres.
Y quizás la imagen más potente de toda la jornada haya sido justamente esa: un teatro lleno después de una noche de caos climático, mujeres reorganizando lo imposible en pocas horas y una red que, lejos de romperse frente a la adversidad, terminó fortaleciéndose.

Liderazgo femenino, mentoría y networking: las claves del primer panel
El primer panel del Encuentro de Mujeres de la Industria estuvo integrado por Laura Faria, presidenta de Voces Vitales Cono Sur y fundadora de Include-u; Marina Arias, directora ejecutiva de Sistema B Argentina; Giselle Petraglia, directora de Fundación FLOR; e Irini Wentinck, empresaria y fundadora de Red MIA.
Durante el intercambio, las expositoras abordaron temas vinculados al liderazgo femenino, la transformación cultural dentro de las organizaciones y la necesidad de impulsar políticas que promuevan mayor inclusión dentro de sectores estratégicos.
Laura Faria centró su exposición en la importancia de invertir en capacitación, liderazgo y mentoría para potenciar el desarrollo profesional de las mujeres dentro de industrias como minería, energía y petróleo.
“Estamos convencidas de que, a través del liderazgo, el mentoring y el networking, podemos generar un acelerador de talentos”, afirmó.
La especialista señaló que muchas mujeres cuentan con preparación técnica y experiencia laboral, pero todavía enfrentan dificultades para acceder a cargos jerárquicos o espacios de decisión. “Al no haber mujeres en puestos de decisión, tampoco existe esa posibilidad inspiracional”, sostuvo.
Por su parte, Giselle Petraglia explicó el trabajo que realiza Fundación FLOR para promover el liderazgo responsable y fortalecer la participación femenina en espacios de decisión dentro de empresas e instituciones.
“Muchos de nuestros programas están orientados a públicos que ya tuvieron todas las oportunidades en otros aspectos. Por ejemplo, las mujeres”, expresó.
La referente destacó además el alcance del programa “Mujeres en Decisión”, una iniciativa que este año alcanzará sus 50 ediciones y que ya capacitó a más de mil mujeres de Argentina y otros países de la región.
En tanto, Marina Arias, directora ejecutiva de Sistema B Argentina, propuso repensar el rol de las empresas desde una lógica donde el impacto social y ambiental forme parte central del modelo de negocio.
“La gran innovación es incorporar dentro de mi negocio el impacto social y ambiental”, afirmó Arias, quien remarcó que las organizaciones tienen una enorme capacidad de transformación sobre las comunidades, trabajadores y territorios donde operan.
“Eligen un propósito, eligen cómo ser empresa”, agregó.
Finalmente, Irini Wentinck puso el foco en el valor de las redes colaborativas como motor de transformación dentro de la industria.
“Las redes son justamente la mayor herramienta de transformación”, aseguró.
La fundadora de Red MIA recordó que años atrás la presencia femenina dentro de sectores industriales era mínima y que muchos de los avances actuales comenzaron justamente a partir de la articulación entre mujeres de distintos ámbitos.
“Queremos acelerar el proceso de inclusión de las mujeres, sobre todo de perfiles técnicos como geólogas e ingenieras”, concluyó.
El panel dejó una conclusión compartida: el desafío ya no es solamente abrir puertas, sino garantizar que más mujeres puedan sostenerse, crecer y liderar dentro de industrias estratégicas para el desarrollo económico del país.



