Skip to main content

Con una energía contagiosa y una convicción profunda sobre el poder transformador del propósito, María José Almerich, capacitadora de Conexxion, fue una de las guías centrales del proceso de formación de las Emprendedoras del Sol 2025.

La propuesta, denominada “Camino del Sol”, fue diseñada junto a Lorenas Salas especialmente para las 19 finalistas del certamen provincial —y para las segundas ganadoras de cada departamento— con el objetivo de acompañarlas en un recorrido de autoconocimiento, estrategia y liderazgo.

Leé también: Formación, liderazgo y propósito: la ruta de las Emprendedoras del Sol hacia el crecimiento sostenible

“Hicimos una propuesta específicamente para ellas, llamada Camino del Sol, que fue pensada para trabajar desde el propósito, el modelo de negocio de cada una y el pitch final”, explicó Almerich.
“Fueron dos jornadas intensas, con cápsulas de conocimiento y entrenamiento para que se lleven las herramientas puestas.”

La primera jornada tuvo como eje el propósito personal, la autorreflexión y el autoconocimiento, claves para consolidar proyectos con identidad y coherencia. La segunda jornada se orientó a la planificación estratégica, a través del modelo Canvas, el desarrollo de la propuesta de valor y el entrenamiento de pitch, donde cada emprendedora aprendió a contar su historia con impacto.

Desde una mirada integral, Almerich propuso que las mujeres se reconecten con el sentido de su emprendimiento y comprendan que el liderazgo también se construye desde la escucha, la empatía y la colaboración.

“El Camino del Sol es una experiencia para que cada mujer se mire, se redescubra y sepa comunicar quién es y qué la mueve. Cuando una emprendedora se conecta con su propósito, su proyecto se vuelve mucho más poderoso.”

El programa Emprendedoras del Sol 2025, impulsado por el Gobierno de San Juan y Veladero, integra capacitaciones, mentorías y espacios de coaching destinados a fortalecer proyectos con triple impacto: económico, social y ambiental.

Desde esta mirada, el trabajo de María José Almerich y el de Lorena Salas se posiciona como una herramienta de empoderamiento: no solo brinda conocimientos técnicos, sino también herramientas para que las mujeres reconozcan su propio valor y lideren desde su identidad.