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Un violento episodio de agresión intrafamiliar y de género ocurrió en el interior de una finca del departamento Pocito y terminó con un sujeto tras las rejas. Se trata de Edgardo Castro, quien fue juzgado y condenado a dos años de prisión de cumplimiento efectivo luego de atacar a su familia y amenazar a su pareja e hijos con un arma blanca.

El hecho ocurrió el pasado 20 de julio en la vivienda que compartía la pareja. La agresión se desencadenó cuando Castro atacó sin motivo al hijo de 8 años de la mujer, propinándole un fuerte golpe en la pierna derecha con un control remoto. Ante los gritos de dolor del niño, la madre acudió de inmediato a socorrerlo e intentó resguardar tanto a ese menor como a su otro hijo de 4 años.

En ese momento, la violencia escaló de forma crítica: el agresor tomó un cuchillo de cocina tipo Tramontina y, empuñándolo frente a la mujer, le profirió reiteradas amenazas de muerte a ella y a las criaturas, generando una situación de extremo riesgo de vida.

Escape desesperado a los parrales

Aprovechando un instante de distracción del agresor, la mujer logró salir de la casa junto a sus dos pequeños para poner a salvo sus vidas. Al vivir en un terreno rural, la víctima corrió hacia la zona de cultivo de la finca y se ocultó junto a los niños entre las hileras de parrales para no ser alcanzados.

Desde ese escondite, en medio del pánico y la tensión, la mujer logró llamar de urgencia al 911. Efectivos de la Comisaría 7° acudieron rápidamente al lugar y aprehendieron a Castro en la vereda de la propiedad. Posteriormente, con la autorización de la víctima, los uniformados ingresaron al domicilio, secuestraron el cuchillo utilizado en el ataque y constataron destrozos en el mobiliario.

Condena efectiva en el Penal de Chimbas

La causa fue tramitada en el sistema de Flagrancia, bajo la órbita de la UFI dirigida por el fiscal coordinador Francisco Micheltorena, junto a los ayudantes fiscales Lilian Mari y Andrés Cerutti.

A través de un juicio abreviado, la Fiscalía y la Defensa acordaron una pena de un año de prisión efectiva por el delito de amenazas agravadas por el uso de arma blanca en contexto de violencia intrafamiliar y de género. Sin embargo, como Castro ya contaba con una condena condicional dictada en 2024 por una causa de lesiones tramitada en el CAVIG, la Justicia resolvió revocarle dicho beneficio.

De esta manera, el tribunal unificó ambas sentencias y fijó una pena única de dos años de prisión de cumplimiento efectivo, ordenando el inmediato traslado del agresor al Servicio Penitenciario Provincial.