En el marco de una visita estratégica a San Juan, Verónica Bacarat la oficial a cargo de la oficina de ONU Mujeres en Argentina brindó una serie de definiciones que posicionan a la provincia a la vanguardia nacional en materia de género y economía. Durante su participación en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, Baracat destacó un dato fundamental de la realidad social sanjuanina: la provincia registra actualmente las tasas de femicidios más bajas de Argentina.
Este indicador, sumado a que San Juan se ubica entre las cuatro jurisdicciones con mayor porcentaje de mujeres liderando MiPyMEs (alcanzando un 36,1%), conforma un escenario de estabilidad y desarrollo que la funcionaria internacional calificó como “un buen negocio”.

El valor de la diversidad y el costo del talento desaprovechado
Bajo el lema “la igualdad de género es un buen negocio”, Baracat explicó que las empresas con mayor diversidad tienen un 21% más de probabilidades de alcanzar una rentabilidad superior al promedio. “Si tenés un grupo de personas del mismo sexo o contexto, no se les van a ocurrir ideas demasiado diferentes. La diversidad hace que se tomen mejores decisiones y eso redunda en mejores resultados”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que Argentina aún pierde riqueza por el talento femenino desaprovechado, señalando una brecha de 20 puntos porcentuales en la tasa de empleo entre hombres y mujeres. El principal obstáculo sigue siendo la gestión de los hogares: “Las mujeres hacen más del doble de tiempo en tareas de cuidado. Es la principal barrera para insertarse en el mercado laboral”.
Minería: una oportunidad de liderazgo regional
La funcionaria puso especial énfasis en el “boom” de la minería en San Juan como motor de cambio. Celebró hitos locales como que el 50% de la carrera de minas hoy esté integrado por estudiantes mujeres y que la Facultad de Ingeniería de la UNSJ tenga su primera decana, Andrea Díaz.
“Hay una gran oportunidad no solo en las empresas mineras, sino en las cadenas de valor. Por cada puesto en minería se generan tres o cuatro indirectos, y las mujeres pueden ser líderes de esas empresas proveedoras”, destacó.
Invertir en igualdad para reducir costos
Hacia el final de su exposición, Baracat analizó los riesgos de no invertir en equidad, mencionando los costos de la rotación de personal y los entornos laborales poco amigables. Respecto a la ley de paridad en política, recordó que en Argentina el cambio ha sido abismal: “Antes de la ley de cupo había solo un 5% de legisladoras; hoy estamos arriba del 42% a nivel nacional, lo que permitió leyes emblemáticas en defensa de las mujeres”.
Finalmente, dejó un mensaje centrado en la construcción colectiva: “No me gustan los mensajes individuales de ‘tú puedes’. Es difícil y hay que arremarla. Pero busquen a otras mujeres y hagan redes; eso les va a dar mucha más fuerza. No estamos solas”.



