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Contó que tuvo un parto casero y fue retenida por más de 12 horas en la sala de espera de una maternidad

Fiorella Eiras junto a su pareja Antonio Rosales contaron que decidieron que su hija llegue al mundo de la manera más natural posible, por eso decidieron que lo mejor era un parto casero. El lunes 24 de junio a la 1.15 de la madrugada llegó el momento de lo que tanto habían planeado y tuvieron a su beba en una vivienda, en Chimbas.

Luego de 8 horas del nacimiento de la pequeña contaron que decidieron ir hasta el hospital Guillermo Rawson para solicitar dos certificados: uno que constatara que la criatura había nacido en el lapso de las 24 horas y otras que certificara que Fiorella había parido también en ese periodo. Ese pedido generó dudas en el personal médico que decidió dar aviso a la Policía de San Juan, que luego  de varios llamados telefónicos por orden del juez Pablo Flores se retuvo los DNI de ambos y luego se procedió a la detención.

Antonio Rosales fue trasladado de inmediato hasta la Comisaría 1ª donde estuvo “demorado” más de 12 horas y la joven en medio de una crisis de llanto luego de pasar toda la noche sentada junto a su beba, fue trasladada a una habitación por orden de la asesora de Menores, Patricia Sirera.

Luego de que la prensa local se hiciera presente se decidió que Fiorella sea trasladada a una habitación donde le tomaron las huellas dactilares y le pusieron una custodia policial. A la madre de la joven que llegó desde la provincia de Santa Fe le cuestionaron la visita, según comentaron desde el entorno familiar ya que no tenía con ella el DNI –que estaba en un bolso en la planta baja-.

Según denunciaron las madres de la pareja que conviven hace dos años, la joven estuvo sin comer, ni beber y además enfatizaron en que no la dejaron pasar al baño del área de Maternidad y tuvo que salir a otra sección para poder orinar.

Mientras personal del hospital Guillermo Rawson dijo que solo acataron las órdenes judiciales, desde el movimiento feminista, Las Murgueras, se congregaron a exigir que se cumpla la ley Ley 25.929. En la zona verde del nosocomio varias jóvenes con carteles reclamaron en contra de la violencia obstétrica.